Jueves de economía.
En febrero de 2012, las exportaciones de Colombia crecieron 22,5% con respecto al mismo mes de 2011, como resultado de las mayores ventas externas de combustible y productos de industrias extractivas.
Colombia viene exportando en cuatro grandes grupos: el agropecuario y de alimentos y bebidas; el de combustibles y productos de las industrias extractivas; el de manufacturas; y otros sectores, que incluyen el oro no monetario y no especificados.
Mauricio Pérez, decano de la Facultad de Economía de la Universidad Externado, expresó al programa UN Análisis* de UN Radio: “podemos encontrar dos tendencias: por una parte, es una transformación que no se ve en años y, por otra, hay un cambio fuerte en precios relativos entre productos primarios y manufacturas. Los términos de intercambio para productores de materias primas han mejorado muchísimo, lo que no se traduce solamente en mejores precios, sino, también, en mayores cantidades, lo que, a su vez, atrae más inversión nacional y extranjera”.
En lo corrido del año sobresalen, por sus ventas externas, los siguientes sectores: el metalúrgico, con un aumento de 26%; el de productos químicos, 19,1%; el de prendas de vestir 15,3%; y el de vehículos y sus motores 31,4%.
Al respecto, José Guillermo García, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la UN, indicó: “se ha dado una tendencia de crecimiento de las exportaciones primarias de origen minero. En realidad, donde hay una evolución importante es en ese terreno, especialmente en carbón y petróleo, los cuales evidencian mayor crecimiento, mientras que un producto tradicional como el café presenta un estancamiento, junto con otros que, peor aún, tienen un retroceso”.
La apreciación de la moneda colombiana parece ser la causa de esta transformación comercial y del mercado, porque resta competitividad a productos sensibles que tienen una alta relación de elasticidad frente a los cambios en los precios. García explicó: “en la medida en que la moneda se revalúa las industrias que dependen del precio para competir tendrán que recuperarla en productividad, para no perderla con la tasa de cambio”.
Al respecto, Álvaro Zerda, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la UN, señaló: “Los bienes extractivos son un fenómeno que viene desde la década de los noventa. Incluso han marcado la disminución de la participación de la actividad industrial como porción de la producción total del país. La industria representaba un 24%, y hoy alcanza un 14%”.
Se ha dado una recomposición de la industria y de sus exportaciones, en la que los productos, con base en la transformación de recursos naturales, han ganado terreno, mientras que los bienes intensivos de la mano de obra también han disminuido. Si el país no desarrolla capacidades científicas, tecnológicas y de innovación, verá que sus recursos se van yendo hacia otros países, en términos de que estos bienes de explotaciones primarias son trabajados donde están las grandes trasnacionales mineras.
Según el reporte del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en lo que respecta a febrero, por destinos se destacan los incrementos a China, la Unión Europea, Venezuela, Brasil, Chile, Argentina, Ecuador y México.
Gustavo García, profesor de la Maestría en Relaciones y Negocios Internacionales de la Universidad Militar Nueva Granada, precisó: “teniendo en cuenta la balanza de pagos del año pasado, casi el 50% de exportaciones fueron de petróleo, buena parte carbón y otros minerales. Sin embargo, esto se debe a una intensificación de capital y menor trabajo, razón por la cual no se está generando empleo”.
Finalmente, Carlos Eduardo Ronderos Torres, exministro de Comercio Exterior y director del grupo de investigación sobre Estudios Económicos y Empresariales de la Universidad Sergio Arboleda, aseguró: “Aun con el boom seguimos siendo un país muy poco exportador e importador, cualquier nación nos supera, porque estamos dentro del rango más bajo, continuamos aislados del resto del mundo, esto es un fenómeno de precios”.









