Para mayo de 1972 el trompetista Miles Davis estaba profundamente inmerso en el credo estético de experiencias conceptuales, exploraciones en la música concreta, muy atento a aquello que estaba proponiendo Karlheinz Stockhausen y al oído de algunos críticos, el álbum “On the Corner” – de ese año - sería el epítome de estas búsquedas personales, que por supuesto haría colectivas con un grupo de fieles y apóstoles como John McLaughlin, Herbie Hancok, Jack De Johnette y Chick Corea, que entre otros le acompañron en el estudio de grabación, para la concepción de este buen "On the Corner".








