En 2007 la legendaria revista Downbeat escogió los 25 trompetistas más relevantes de la actualidad. Entre ellos estaba Taylor Haskins quien debutó en 2002 con Wake up call, un disco excepcional en el que se aventuró por un estilo de jazz cercano al rock y al pop . Más allá del vistuosismo y la pretención académica, el trompetista se rodeó de músicos increíbles (Ben Monder, Guillermo Klein, Ben Street, Andrew Rathbun, entre ottros) para presentar una serie de "canciones" nostálgicas y rockeras que se disfrutan de principio a final.








